22 abril 2008

¡Campaaana... y no se ha acabao!

Conozco a gente que vive en el entorno de la catedral que no soporta más el tañido de las campanas. Lo mismo ocurre en el ámbito de otras iglesias de la ciudad. Yo les comprendo. El aviso para los Oficios Divinos a campanazos lo hace la Iglesia desde el siglo VII. Tocar a la oración hoy día y que se oigan en medio barrio los cuartos, las medias y las en punto entiendo que importune a los vecinos.
Vivimos en un contexto urbano en el siglo XXI, diría algún esnob. Creo razonable discutir si es adecuado avisar con el badajo a los fieles para que vayan a escuchar la Palabra Divina. Colisiona la tradición con la modernidad. Chocan los ritos eclesiásticos con el derecho de un ciudadano -laico o religioso- a vivir sin ruidos evitables.
Con el paso de los siglos, la variedad de toques de campana ha ido perdiéndose por desuso. Los campaneros conocían el ‘toque de agonía’, que daban desde el momento en que uno entraba en agonía hasta que fallecía. Se daba con toques de badajo acompasados y con pausas con las cuerdas. También estaban el ‘toque de rebato’ y el ‘toque de fuego’, con los que se convocaba a los vecinos frente a cualquier peligro. Tocaba campanas seguidas y con cuerda. O el ‘toque del perdido’, cuando una persona se perdía a altas horas de la noche y se orientaba al toque de la campana. O el ‘toque de tempestad’, con el propósito de espantarla (en algunos casos murieron electrocutados los campaneros y los sacerdotes encargados de tocar las campanas).
En nuestro municipio (que tiene 53 pedanías), algún juez ya se ha pronunciado. No concibo este debate como una afrenta a la tradición. Ni a la Iglesia. Es una pura cuestión de descanso libre de ruidos prescindibles.
Si quieres leer más de nuestras campanas, aquí.
La torre de nuestra catedral (Foto: Alcázar)

5 comentarios:

sushi de anguila dijo...

Post muy interesante y mesurado, y abierto a un debate interesante. En Marruecos estos días hay una polémica parecida porque hay muecines que llaman a los fieles a la oración desde las cuatro de la mañana en las zonas más turísticas...y muchos de los visitantes se quejan sin parar, aunque el gobierno no quiere agraviar a los 'imames'(como dicen ahora los cursis).

Lo de Murcia lo veo un tema complejo, aunque yo apoyo que se sigan dando las campanadas dentro de un orden... ya sabe la gente a qué se expone al vivir al lado de la Catedral, no todo iban a ser ventajas...a más de uno nos sirven para poner el reloj en hora o para poder echarle en cara con todos los argumentos a la nena de turno el plantonazo que nos acaba de dar...

Por otra parte, es una pena el empobrecimiento cultural al que nos condena el progreso: ahora sabremos mucho de McKintosh o Windows, pero no distinguimos un toque de campana de otro, como sí hicieron nuestros antepasados durante casi 800 años...debería quedar memoria de ello, incluso hacer demostraciones públicas y bien explicadas (en el excepcional marco de la Plaza de Belluga) en días emblemáticos, iniciativa que bien organizada, sería todo un éxito...

Javier Moñino dijo...

Don Mariano... es usted la hostia... la hostia...

También usted don Luis... vaya lujo...

sushi de anguila dijo...

Recuerde:... no hay dos sin tres, don Javier.....

Luis Alcázar dijo...

Acerca de demostraciones públicas, no sé si recordaréis que hace por lo menos diez años, el Ayuntamiento sugirió a los murcianos a que subieran a las azoteas de sus edificios. Varias campanas de varias iglesias de la ciudad interpretaron un concierto; el alcalde pidió silencio a los ciudadanos para que pudiera oírse el tañido de las campanas en toda la ciudad. Incluso se rebajó la iluminación. En mi edificio de entonces (Manú II, calle Isaac Albéniz), muchos vecinos subimos incluso velas a la terraza. Creo que no se ha repetido aquella iniciativa.

sushi de anguila dijo...

La recuerdo muy bien, y ojalá se repitiera más a menudo, pero aquí parece que sólo interesan las sardinas fluviales, las rotondas con esculturas indescriptibles y los festivales interétnicosa que sólo interesan a los cuatro 'modernen' traspelaos de toda la vida...
A iniciativas como esa, y aún más ambiciosas es a lo que me refiero...se podría convertir, con la adecuada promoción, y repitiéndola con cierta frecuencia, en una de las grandes atracciones culturales de la ciudad...un 'marca de la casa'...equiparable al cambio de la guardia real en Buckingham...