25 abril 2008

El baile del "chicle-chicle"

Una de las cosas que hace catorce años me sorprendieron de Londres fue la pulcritud de sus aceras y calzadas. Recuerdo que con Antonio Checa y Quique Martínez-Useros iba caminando por la Plaza de Trafalgar una mañana de nubes y claros. Mascaba chicle –‘sugar-free chewing gum’-. Lo había triturado y no le quedaba sabor a fresa. Lo cogí con los dedos y cuando fui a arrojarlo al suelo me saltó el resorte: a los pies de la columna de Nelson me percaté del civismo higiénico de los ingleses. “Habrá máquinas que limpien esto sin parar”, pensé. Pero de las caminatas desprendí que los londinenses no tiran chicles (ni papeles, ni nada) al pavimento.
Igualitos que los murcianos... Ya resulta feo el paisaje de aceras sembradas de chicles aplastados, manchas ennegrecidas, sarpullido de ronchas endurecidas. Pero más jode pisar uno. Pisar uno de reciente abandono, digo. Uno aún blando, de los que la mitad se pega a la suela y la otra mitad permanece aferrada al firme. Uno de esos que se resisten a la “mitosis celular”, a desunirse de la otra parte tejiendo filamentos pegajosos que se alargan, estiran y tensan.
Despegar un chicle nos sale más caro que comprarlo y mascarlo. Hasta hay una máquina que los va ‘desencolando’. Pero puede que haya quince millones en nuestras aceras... Los ingleses van por delante. No necesitan la máquina porque la máquina no tendría trabajo. Y tan delante van que curiosamente han tenido que ser ellos los que inventen un chicle que no se pega.
¿Tanto esfuerzo supone lanzar el chicle a la papelera? ¡En el papel en que venía envuelto o en otro cualquiera! Acabemos con ese ‘lunar’...
Huerto Cadenas. Se pegó a la suela (Foto: Alcázar)

5 comentarios:

salvajuan fernandez dijo...

Si sigues así, el señor Cámara no te hace concejal de Vías Públicas.

Luis Alcázar dijo...

Ja, ja, ja. Poca culpa, por no decir ninguna, tiene un alcalde en que sus conciudadanos lancen chicles al pavimento. Cosa distinta es la eficacia que la inmensa mayoría le pide en problemas como el del ruido de las motos con el escape libre. A propósito, hoy aparece esta información en La Verdad:
http://www.laverdad.es/murcia/20080425/murcia/policia-local-denuncia-casi-20080425.html

Alboroque dijo...

Y el invierno todavía tiene pase pero ahora con la llegada del solanero este abrasador tan característico de esta zona de España y se reblandecen y entonces se pegan y no hay narices a despegarlos de la sandalia, zapatilla, zapato... es un pringue auténtico... puaj!!

Y yo tengo una pregunta... los macarrillas de las motos con el tubo de escape trucado están sordos? Porque cuando pasa medio segundo por mi lado me deja con el tímpano hecho un cromo así que llevar el sonido continuo debe dejar sordera permanente...

Saludos

Luis Alcázar dijo...

Alboroque, a los macarrillas motorizados puede que les ocurra lo mismo que a muchos arcabuceros de Yecla: han perdido oído. Hablo de los arcabuceros porque se me quedó grabada la imagen de muchas orejas con audífonos y aparatos para sordos.
En cualquier caso, a los adolescentes (holandeses) no parece preocuparles perder oído: http://www.ipodizados.com/una-encuesta-dice-que-los-adolescentes-no-les-preocupa-perder-o-do

sushi de anguila dijo...

La pérdida auditiva (autoprovocada, además) es otra disfunción más a unir a su ya defectuoso cerebro, que si no, no se explica lo de tanto tronao mental, presumiendo de que sabe joder al personal como nadie...Qúe pena de que, con el progreso, esté en franco declive el oficio que tradicionalmente asignaban en losp ueblos a los tontarras que sólo servían pa dar la moña o despertar a los demás: el de pregonero de primera clase con cornetín chapado en latón...que por estar cada día más sordos, por eso gritaban más y más...algunos de estos cafres motorizados de hoy no valen ya pa eso...

Decir también, que en Singapur te la juegas con la Ley si te ven lanzando chicles o colillas al suelo...como cuentan quienes han viajado hasta allí...

"Prohibido comer chicle, carteles en la aduana, sitúan al chicle junto a otras substancias peligrosas y nocivas, como pueden ser armas y drogas. Prohibido atravesar la calle fuera de los pasos cebra, bajo multa de 500 euros. No tirar de la cadena en los WC publicos, comer y beber en el metro, bajo multa de 5oo euros. Prohibicion de la homosexualidad con una pena de 10 anyos de carcel y el trafico de drogas penado con la muerte. Todo esto, acompanyado de cientos de camaras de seguridad situadas por todas las calles que te vigilan y que te hacen sentir condicionado".

Y pa terminar,...seguro que ese 'chicle bis' que han inventado los brits...es una ponzoña infecta, sosa y cutre...

Yo siempre tiro los míos envueltos en su papela...