15 mayo 2008

Las casetas de Alfonso X el Sabio

Una vecina del Tontódromo me sugiere la observación que recojo en este posteo. Cada dos por tres se encuentra con que en la avenida murciana se montan y desmontan casetas para cobijar ferias y muestras diversas. No se me queja de la instalación y la desinstalación, la verdad: su inquietud estriba en el derroche, que podría ser sólo gasto, dice ella, si hubiera unas mismas casetas para todas las actividades.
Ignoro si tan habituales exhibiciones y mercados callejeros suponen una molestia para alguien. A bote pronto recuerdo que a finales de año, en el paseo se celebran una feria de artesanía cofrade y una muestra de comercio y artesanía navideños. En febrero, una feria del voluntariado. En marzo –y juraría que en otras épocas del año también-, la feria del libro. Y antes del verano, una semana de la salud y la feria de la sociedad de la información, SICARM. Ésta, por cierto, se inaugura hoy.
Tampoco sé si el material y las estructuras de todos los expositores se renuevan cada ocasión. Los mismos no son, desde luego, porque los de SICARM y la feria del libro se parecen lo que un automóvil reluciente a una carreta de madera y hojalata. Sí sé que los organizadores acuden cada año a las mismas empresas montadoras de las instalaciones. Una de ellas, muy solicitada, tiene su sede en el polígono industrial de Lorquí. “Podrían comprar o alquilar entre todos los organizadores las mismas casetas y utilizarlas cada vez que hubiera una feria”, me apunta. Porque en lo que creo que coincidimos la mayoría es en que fijar de manera perenne las casetas, todo el año, no es de recibo.
Las casetas de SICARM, la semana pasada (Foto: Alcázar)

3 comentarios:

Marinto dijo...

Ya era hora de que te lanzaras a esto de la blogocosa. No he podido evitar hacer una pequeña mención de tu bitácora en mi última entrada en Murcialiberal.

El 8 Basurilla.

Luis Alcázar dijo...

¡Hombreee! Era yo reacio y ya nada de resistencia me queda. Concibo la bitácora como una casa en la que siempre os espero con las puertas entreabiertas (ya son demasiados delincuentes sin atar)... Aquellos gloriosos años de la adolescencia en Maristas. Y mi primer equipo: Los basurillas. Abrazos

salvajuan fernandez dijo...

El problema del Sicarm no son las casetas. Son las 4 antenas que están sueltas por allí, que te las comes sin darte cuenta.