08 mayo 2008

Las macetas asesinas

“Tienes las mismas probabilidades de palmarla en el quirófano que de que te caiga una maceta andando por la calle”. Esta frase pretendidamente tranquilizadora es una de las favoritas de los anestesistas. Y de otros profesionales sanitarios. Con ella consiguieron hace unas semanas agitar mi apacibilidad congénita. Pero sólo un poco, porque de mi experiencia hospitalaria colijo que la plácida parsimonia que me acompaña es constante y casi inmutable.
Digo que inquietaron mi despreocupación porque, ¿disponen los médicos del número de peatones muertos por culpa de un macetazo? No. Yo tampoco.
Conjeturo que los facultativos optan ahora por los descalabrados porque deben de disponer de datos que constaten que son menos que los atropellados. “Tienes las mismas probabilidades de palmarla en el quirófano que de que te atropelle un coche por la calle”, era la frase estándar antes.
Hace unos meses, el Tribunal Supremo eximía del pago de 60 000 euros a la compañía Allianz Seguros y a los herederos de una mujer propietaria de un piso en la madrileña calle de Alcalá de uno de cuyos balcones, y debido a un fuerte temporal, cayó una maceta que golpeó en la cabeza y causó la muerte a una mujer que trabajaba como portera suplente en el edificio. Es considerada responsable civil la inquilina que tenía alquilado el piso y deberá indemnizar al viudo de la portera con 48 080 euros.
De las macetas, en las ordenanzas municipales se dice que está prohibido “regar plantas situadas en el exterior de los edificios excepto entre las 23 horas y las 7 horas de la mañana siguiente”. Más de una noche, a la salida de Onda Regional y de camino a casa me han regado a mí también. Pero cada vez que miro arriba y las veo, colgantes, pendiendo de finas estructuras metálicas, me acojono. Sobre todo si quienes están con la regadera en la mano son hacendosas ancianitas...
Plaza de los Apóstoles (Foto: Alcázar)

3 comentarios:

sushi de anguila dijo...

Al final, acabaremos como los galos, que lo único que temían es que el cielo (aires acondicionados, macetas, suicidas con mala puntería, cacas de paloma...) se les cayera sobre sus cabezas...

¿De verdad hemos progresado algo los últimos 21 siglos?

Luis Alcázar dijo...

Y menos mal que no vivimos en La Habana, por ejemplo, entre otras razones debido a la lluvia de cascotes de edificios que claman por una rehabilitación...

Javier Moñino dijo...

Ja ja ja...

Alcázar, me preocupa tu blog... me preocupa mucho porque entre los pivoticos, las mierdas de perro y las macetas vas a conseguir que no salga de casa.

En fin, saludos.