01 mayo 2008

¡Manos a la obra!

En esto de las obras siempre he tenido la impresión de que estoy ante una historia interminable. Hoy se ejecutan zanjas o catas aquí para instalar tales o cuales conducciones o tendidos, se cierran, se da la actuación por concluida y dentro de "cuatro" días se vuelve a cavar para otra cosa. O para lo mismo, vaya usted a saber...
Si por alguno fuera no se levantaba jamás el subsuelo de la vía pública. No se cambiaba un adoquín. No se sustituía una farola. Pero la mayoría de la población parece haber aceptado que el fin es más poderoso que las molestias. Si no hay más remedio molésteme, pero por favor, entregue la obra de tal manera que no tenga que volver a molestarme hasta dentro de... ¿cuatro días?
La única ciudad en la que he percibido que todo lo que había que hacer se ha hecho es Valencia. Se ha tardado veinte años en rehabilitar y transformar la urbe. Y ahora es como si la Barberá dijera: “Os entrego una capital moderna. Disfrutadla”. Otrosí digo que no cambio Murcia por Valencia.
Aún me sigo preguntando por qué no se construyeron tres carriles aquí hace "cuatro" días, cuando hasta el de la moto sabía que dos eran pocos (al decir “aquí” me puedo referir a la Ronda Sur, a los accesos a la Nueva Condomina, al puerto de la Cadena, a la autovía A-7...). El mayor disparate arquitectónico, en mi opinión, sigue siendo la plaza de Europa. Algún día habrá que corregirlo, digo yo. Porque otros muchos ya han sido subsanados.
Lo pomposo en los tres próximos años está en la avenida de la Libertad y el jardín de San Esteban. La construcción del primer aparcamiento ya ha empezado y terminará en unos trece meses. Hasta los quejicosos han solicitado adquirir una plaza.
-¿Y eso?
-Porque el fin es más poderoso que las molestias.
Calle Casteliche, hace 'cuatro' días... (Foto: Alcázar)

3 comentarios:

salvajuan fernandez dijo...

Te olvidas de la teoría del "alcalde viagra". Hay muchos en este país. Lo tienen todo levantado.

sushi de anguila dijo...

O, si no, recordar la ya consabida anécdota de cuando Danny de Vito visitó Madrid hace más de una década y nada más bajarse del taxi soltó a los periodistas: "Espero que encuentren pronto el tesoro"...en refrencia a los centenares de zanjas que había contemplado a lo largo de su recorrido...

Lo de la Plaza de Europa es surrealista, por no sé yo hasta qué punto pueden meter mano ya ahí, si por un lado está el parking y por otro hay unos negocios de hostelería funcionando con sus terracitas que pondrían el grito en el cielo...
Para adefesios imperdonables en cualquier otra ciudad menos esta, la Plaza de la Universidad....

Luis Alcázar dijo...

A la nueva plaza de la Universidad no le he encontrado yo aún la chicha, la pulpa, el magro... Seguiré buscando. Al menos, salvo que alguien me corrija, está más limpia y menos pestilente que antes.