06 junio 2008

Abandone mi plaza ahora mismo

De la fantasmagoría de aparcar en un paso de peatones a no poder dejar el coche en tu propia plaza de garaje. Si ayer relataba mi espectral presencia en Lejona, hoy refiero uno de esos mosqueos que alguna vez me han ocasionado expertos en mundología.
Pongamos que en un edificio con conserje, un vecino le comunica que se ausenta algún día; o ni siquiera se lo comunica, pero el portero de finca se da cuenta al tercero porque si no, vaya incompetencia la suya. Resulta que si al ausente se le ocurre reaparecer antes de lo previsto por el conserje (a veces ni eso), se encuentra con que alguien ha estacionado un vehículo en su plaza. No vaya a ir acuciado por la prisa. Es peor. O es el automóvil del portero, o es el segundo coche de un vecino al que el portero le ha sugerido que aparque ahí, o es el de un amigo del vecino al que el portero le ha sugerido que aparque ahí, o es el de un tipo que ni ha necesitado de la sugerencia del portero.
Listillos, pijo. No puedo con ellos.
¿La cerco? ¿Le coloco un pivote? (Foto: Alcázar)

3 comentarios:

Javier Moñino dijo...

Hostias Alcázar... y qué hiciste...

La verdad es que tiene que joder. Que un tío ocupe tu plaza sin tu consentimiento es como cuando tu hermano se echa la siesta en tu cama, o cuando alguien se come el helado que habías dejado en el congelador para ver una peli por la noche... Un asalto a tu propiedad, al fin y al cabo...

sushi de anguila dijo...

Menudo mooooooooooorro!!! Esta es una situación tan habitualemte reflejada en el vademecum de la picaresca hispana, que para evitarla sólo se me ocurre aconsejarte que adoptes una medida todavía más desesperada, pero sin duda baratilla ahora que con la crisis económica está la mano de obra foránea por los suelos. Es bien sencilo: págate un gorrila que te vigile la plaza, y, en su defecto, dirija con tino el aparcamiento de aquellos morristas profesionales que te la ocupa sin permiso, eso sí, repartiendo a partes iguales las ganancias con el fulano...Te harás de oro seguro...ya te veo montando en Cadillac...

Luis Alcázar dijo...

Ja, ja, ja. La verdad es que te dan ganas de aplicar lo visto en series como Los Soprano. Pero vivimos en un estado bajo el imperio de la Ley...