17 junio 2008

¡Qué artistas, pijo!

Los artistas del arte contemporáneo son tan “artistas” que han conseguido trasladar la responsabilidad de su trabajo al observador. Han destruido la interpretación literal de una obra para quitarse un peso de encima. Ya no debemos contemplar una obra como las de arte tradicional. Ya no nos muestran bien realizadas las cosas que procuramos ver y ya no nos dicen lo que esperamos que nos digan. Estos artistas, con la apertura estructural o la cualidad inacabada de la obra de arte moderna han conseguido que nos creamos que generan una mayor interacción del espectador. No son listos ni na...
En lo tocante al arte contemporáneo he cubierto varios estados de ánimo. Del me dice algo al debo de ser un patán porque no me dice nada. Del quién y por qué paga esto al todo el mundo tiene derecho a comer, aunque sea haciendo esto. Ahora, sin embargo, como con los toros, siento indiferencia. Hasta que algo o alguien me banderillea, claro.
El crítico francés Paul Ardenne dice que el artista actual es alguien que combina. Desde luego, en obras (?) como la de la imagen, combinación hay, sí; de sobrantes de una chatarrería, pienso. De desechos del desguace. Convertidos en arte. En el arte de... ¿de qué? Jo, qué paleto, qué tosco debo de ser para no ver más allá de un imán gigante que repentinamente ha atraído la morralla del cuarto de trastos.
Hablaba Julio Llamazares hace un par de años de la fiebre de los museos contemporáneos. Excelente artículo que no reparó en la proliferación también de obras (?) colosales en las glorietas. Y en su efecto en los automovilistas. Yo me topé con ésta la otra tarde en la antigua carretera de Alicante y aún no he recuperado el sentido. Aunque quizás sea eso lo que pretendía el artista...
Homenaje a los poetas, del ciezano Pepe Lucas (Foto: Alcázar)

5 comentarios:

Javier Moñino dijo...

A mí particularmente la estatua de la foto, que la he visto en persona ya varias veces, y sin entrar en comentarios de tipo artístico... me parece peligrosa.

Y me explico... un día de estos que corra una ventolera de las de que de vez en cuando hacen en Murcia, cualquier hierrajo de esos sale volando y tenemos una desgracia. Esperemos que estén bien soldados.

Saludos.

Luis Alcázar dijo...

Por no mencionar el peligro de distracción y distorsión que representa colocar eso en una glorieta. Y de encabronamiento, si me apuras. Porque más de uno superará la rotonda exclamando: "¡Pero qué pijo es esto!". Con esa excitación, elevados su tensión y ritmo cardíacos, supondrá un mayor peligro para el tráfico.

Andreseitor dijo...

Pues si supieras lo que ha costado y cómo se tomó la decisión de poner "eso" ahí... te harías objetor de impuestos hacia el ayuntamiento (o ácrata, todo puede ser)

Johnny Rep dijo...

El caso es que a mí, sin obviar su peligrosidad ante ventisca o de índole irritatoria, la obra me gusta. Sin pasión, questo sí, pero me gusta. Me parece... ¿punk?

Luis Alcázar dijo...

Recomiendo encarecidamente la lectura de esta entrevista con el autor que, casualidades o coincidencias de la vida, aparece hoy en el diario La Verdad:

http://www.laverdad.es/murcia/20080618/cultura/insultado-acordado-muertos-indiferencia-20080618.html