02 junio 2008

Ser feliz, estar feliz

El idioma español apasiona: permite distinguir el estar del ser. Ser feliz es –debería ser- imposible. Estar feliz, sin embargo, es posible. Es esto de la felicidad un algo pasajero. Estos últimos días he probado lo contrapuesto. He acompañado a personas que vivían el revés de perder a un hermano joven y, al poco, a personas que ya le buscan un hermano a su hija. Contrastes. Gente que no tiene fuerzas para salir de la cama y gente que sólo piensa en la cama.
Estuve feliz, por ejemplo, el viernes. En el edificio Audio del Víctor Villegas, el grupo La Verdad celebró el Rendibú. Es ese certamen bianual de artes multimedia. Un encuentro con aires posmodernistas en el sentido de Lyotard de acomodamiento a todas las tendencias y necesidades, siempre y cuando tengan poder de compra. El sarao, sobresaliente. No sé quién ganó ni por qué. Sólo veía pibones, en especial uno. Hacía dos meses que no salía hasta el amanecer. Con mis amigos. Noctívago, con mi parte oral de mejoría postoperatoria a cuestas. Hasta las tantas en el Láncelot. Un algo pasajero.
¿Nadie nos fotografía? Lo hacemos nosotros (Foto: una presente)

3 comentarios:

Javier Moñino dijo...

Alcázar... ¿y ese polo-camiseta?...

Tenemos que hacer una salida que conste necesariamente de cena en la Frontera y visita fiestera al Código...

Tenemos un mes para organizarlo...

Saludos.

Luis Alcázar dijo...

Ja, ja, ja. Dañino, lo mismo valgo para un concierto jevi que para una velada de "cultura osada", como titulaba ayer domingo La Verdad.
¿Por qué no ese 'fronterazo' el domingo que viene? Lo hablamos durante la semana.

Conch dijo...

“Un algo pasajero”

Menudo trío de guapos y simpáticos.

Bienvenido de vuelta a la nocturnidad… ¡¡¿Al Lancelot?!!