10 junio 2008

Si los árboles se quejaran...

Antonio Machado le dedicó unos versos a un olmo seco. Tirso de Molina, al Árbol de Guernica (El Árbol de Guernica ha conservado / la antigüedad que ilustra a sus señores, / sin que tiranos le hayan deshojado, / ni haga sombra a confesos ni a traidores). En Costa Rica homenajean a un almendro de 600 años, si bien es en Sri Lanka donde está aún vivo el árbol más viejo de los plantados por el hombre (288 a.C.).
Homenajes se merecen los pinos de unas montañas de California, cuya edad se calcula superior a 4600 años. O aquellos ejemplares de Gingko biloba que rebrotaron y sobrevivieron en Hiroshima al lanzamiento de la bomba atómica.
Pero yo quiero homenajear hoy a todos aquellos árboles cuyos troncos han sido percutidos, pinchados, acuchillados, rasgados y perforados para inscribir cualquier letra, signo o dibujo. A pocos he puteado yo en mi vida. De pequeñajo, en Lo Pagán, en la pinada de mi abuelo me entusiasmaba horadar y surcar los troncos de centenarios para ver cómo se mostraba la resina. Les pido perdón ahora.
Y, como jamás he silueteado un corazón en un tronco, algo de alivio me queda.
Árbol lacerado. Parque de Fofó (Foto: Alcázar)

3 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Si con el biodeses no van a ser necesarios...

sushi de anguila dijo...

Sucribo punto por punto su comentario, Don Luis, y más en lo que atañe a lo de horadar la corteza o (no) grabar corazones. Yo, que soy un gran enamorado de los árboles y de sus diferentes especies, le agradezco horrores este magnífico post

Anónimo dijo...

¿Pinos californianos? No niego que en California haya pinos pero lo que sí niego es que tú te quieras referir a pinos. ¿No serán secuoyas? En cuanto al árbol más viejo vivo se encuentra en Sudáfrica, en la zona del Limpopo, y es un baobab.

Alfon Cousteau