01 agosto 2008

Jóvenes ludópatas

¿Puede darse el caso de un joven, de unos 28 años, que se pase toda una noche veraniega pegado a una máquina tragaperras en un local de ocio playero? ¿Puede llegar a desenchufar la máquina para acudir a su casa, veloz y ansioso, a fin de conseguir más dinero porque la máquina se lo ha tragado todo? ¿Puede haberle colocado a la máquina una pegatina que pone Fuera de servicio para evitar que otro jugador introduzca un euro y, ¡oh, fatalidad!, le caiga lo que a él se le resiste? Ciertamente, sí. La respuesta es afirmativa. Yo lo he visto. Lo vi el otro día. Y me apenó mucho. Con la de cosas que se pueden hacer una noche de vacaciones...
Indago un poco en el asunto y me encuentro con que la ludopatía ya no es patrimonio exclusivo de los adultos. Y que ha aumentado el número de jóvenes adictos a las tragaperras. Ejemplo de lo cual tuve frente a mí aquella noche. Y las apuestas en Internet también están convirtiendo en nuevos adictos a quienes antes ni siquiera jugaban.
Creo que no juego a una tragaperras desde hace 13 ó 14 años. Y, en Internet, ya me he cansado de las apuestas deportivas, a las que hay que dedicar mucho tiempo y poco dinero para divertirse sin correr peligros. Mi tiempo, de día y de noche, no se lo dedico una máquina tragaperras, física o virtual.
La máquina y el joven (Foto: Alcázar)

1 comentario:

sushi de anguila dijo...

Alucinante, terrible y patético testimonio...que nunca, pase lo que pase, podamos terminar así ni caer tan bajo...estupendo e inquietante post, amigo Alcázar...