12 agosto 2008

La calesa de los novios

Vaya por delante que a mí, la parafernalia que cada cual elija para su boda me resulta indiferente, salvo que de alguno de los usos ceremoniales se desprenda una molestia para quienes ni pinchan ni cortan. El filósofo alemán Johann Jakob Engel sugería que el hombre debe ser siempre flexible como la caña, no rígido como el cedro. Yo, que flexible soy en el físico y en el talante, me vuelvo un poco cedro cuando en los ritos casamenteros se incluye la calesa tirada por caballos.
En realidad, el coche de caballos no me molesta si se utiliza en bodas alejadas del núcleo urbano. Asocio la calesa al campo, a ermitas y parroquias situadas en fincas y pueblos. Estéticamente es bello. Por el contrario, en el asfalto de la ciudad, a las calesas les veo un no sé qué perullo que suele ir acompañado de un estruendo pirotécnico a la salida de los recién casados que no soporto. La otra tarde asistí a uno de estos espectáculos en el Pilar de la Horadada. Fue tal el estrépito de las detonaciones que en la plaza de la Iglesia, un niño de los que por allí correteaban se cayó al suelo.
Al paso de la calesa por mis narices pude comprobar que los rocines echaban una peste mareante a la que la sonriente pareja respondía con ceguera olfativa. En alguna ocasión, a los cocheros habría sido conveniente someterlos a un control de alcoholemia, pero no parecía el caso. Para el tráfico urbano, un coche de caballos es un incordio. Y la guinda la ponen los propios cuadrúpedos con deyecciones que, a poco que te distraigas, te llegan a la rodilla...
Las ruedas de los automóviles patinan al pisar la plasta. Pilar. Calle Mayor (Foto: Alcázar)

4 comentarios:

Conch dijo...

El Pilar o Pilar?

Luis Alcázar dijo...

Yo siempre he dicho el Pilar de la Horadada, como la Dehesa de Campoamor, como el Caserío de la Higuera (Ojós), como el Rincón de Seca (Murcia)...
Los pilareños se comen el artículo, pero a mí, decir que algo ocurre "en Pilar de la Horadada" me suena mal. Esa elípsis me parecer forzada.

Conch dijo...

Mucho que me alegro de ese artículo, don Luis. Sólo que en el pie de foto se lo quitas.
De siempre han sido EL Pilar y La Torre pero luego no sé qué pasó...

De hecho, desde entonces, una amiga mía dice que trabaja en Garres.

Luis Alcázar dijo...

Ja, ja, ja. Eso ya es rizar el rizo. Es como decir que vives en Alberca, Unión o Infiernos...