09 agosto 2008

Los mismos, pero distintos


Llenando la barriga, la pena se mitiga. Pena es lo que siento por no haber podido personarme anoche en la fiesta veraniega que organiza Felipe Ortega en La Zenia. Mi alto concepto de la responsabilidad laboral me lo impidió. Pude disfrutar un día antes, eso sí, de una comida playera en Campoamor, con mi querido Jesús Martínez como anfitrión. Faltaron poquísimos para que el grupo de mi adolescencia se reuniera íntegro en torno a la paella que nos preparó Jesús. Cada uno con su equipaje de lamentos y regocijos a cuestas, cuán distintos de aquellos que portábamos hace ya casi veinte años.
Tres platos me eché al coleto. Lo siento... (Foto: Alcázar)

No hay comentarios: