11 septiembre 2008

Noches de campamento medieval

Confieso que desde que a principios de los ochenta me tropecé con el primer desfile de moros y cristianos en Murcia, mi opinión insubsistente ha sido la misma: festejo patán, cobijo de los desambientados de las peñas huertanas y los grupos sardineros.
Con los años, mi parecer se ha ido amoldando al empeño abierto de estos festejos, de los que sólo abomino que corten el tráfico de la Gran Vía para lucir ropajes al compás de Paquito el Chocolatero. De aquel esbozo de campamento en la Plaza Mayor se pasó al del jardín de San Esteban, y ahora, al del Malecón.
Me cuentan que los tres días fetén son este sábado, domingo y lunes. Yo, que si quiero ver el arco iris tengo que soportar la lluvia, estoy conociendo las noches previas. Me perderé el viernes y el sábado, pero el domingo y, sobre todo el lunes, acudiré al Malecón a integrarme en esa trilogía conceptual y cronológica a fin de exterminar in aeternum la sensación de que esta fiesta y yo somos incompatibles...
Entrada al recinto, de madrugada laboral, en el Malecón (Foto: Alcázar)

1 comentario:

Conch dijo...

Un placer coincidir contigo y con tanta buena gente (tu amigo el del chiste es un crack!) en los moros anoche.
Se te veía ya integrado.
Besos