09 octubre 2008

Calamares en Múnich

En Múnich, la única palabra que me encontré escrita en español (hablada no porque, para mi sorpresa, las alemanas estudian nuestra lengua) fue “calamares”. En el Theresienwiese (Prado de Teresa), el recinto de 46 hectáreas que contiene el Oktoberfest (Fiesta de octubre). “Calamar”, en alemán se escribe “tintenfisch”, pero vaya usted a saber por qué debajo de ese “fisch braterei” (pescado al grill, a la parrilla), en un faldón aparece el vocablo español. Quizás para captar al público hispanoparlante o al alemán que en España, de viaje, se tomó unos calamares de aperitivo y quiere evocarlos a dos mil kilómetros de distancia. No me detuve en esa pequeña caseta para profundizar en el asunto, ni tampoco probé los calamares ofertados. En Múnich, lo último que hay que comer es fish braterei o calamares. Codillo, salchichas, pollo asado, rosquilla salada...
El domingo pasado se clausuró el Oktoberfest de este año (foto: Alcázar)

5 comentarios:

sushi de anguila dijo...

Debió usted probar la carpa rebozada, una de las delicias de la Europa Central, amigo Alcázar...Por otra parte, lo de los 'calamares' me recuerda, pero a la inversa, cuando aquí se le llama 'Frankfurt' a cualquier tipo de salchicha cocida que se precie, sin tener en cuenta su origen, tipología o composición....Por no hablar de cuando se están refiriendo con el topónimo a un mero bocata o 'hot-dog'...

Conch dijo...

La Fisch Braterei no se come... significa "Asadero de pescado".
Los alemanes aprenden español super rápido, los cabrones.

Javier Moñino dijo...

"...porque, para mi sorpresa, las alemanas estudian nuestra lengua..." eso, las alemanas y a los alemanes que les den por el culo... jajaja...

Bien hecho al no comer calamares allí...

Luis Alcázar dijo...

Don Javier, si le soy sincero (como casi siempre), mi contacto con alemanes fue mínimo, por no decir nulo... Con alemanas ya fue otra cosa, de ahí que en esta ocasión sí que deba matizar.

sushi de anguila dijo...

Jajaaja...ahí, al hígado, Don Luis...donde más les duele a los tedescos... en sus nibelungas de 'mírame y no me toques'...