13 noviembre 2008

Edurne Pasabán

Cuanto más deseamos parecer naturales, más nos alejamos de la naturalidad. Naturalidad que, en realidad, es o debería ser la manera habitual de obrar. Alguien escribió sobre esto, pero no caigo en quién fue, a pesar de que para la videoconsola portátil me he comprado juegos que ejercitan la memoria y la imaginación...
Edurne es la naturalidad. Por eso ella completa aforos. Por eso a ella la ve gente sentada en las escaleras y el suelo. Hasta el final de la conferencia. Por eso a otros conferenciantes que van de sesudos por la vida los ven cuatro gatos. Por estiraos. Porque irradian afectación. Porque son unos pesaos...
Es la mujer viva que más cumbres de más de 8.000 metros de altura ha coronado. Acumula ya once de las catorce que hay. Llegará a hollarlas todas. Después de haberla conocido estoy seguro. Y alcanzará las cimas con idéntica naturalidad. Y después mantendrá ese don de cercanía que hoy le he visto en la conferencia que he presentado. Y después. Sin poses artificiales. Sin poses postizas. Ser natural es la más difícil de las poses (esto creo que es de Oscar Wilde), y ella no necesita hacer fácil lo difícil porque es, per se, natural. Sencilla. Y ahí reside su encanto. No en que pueda llegar a ser la primera mujer que alcanza los catorce ochomiles.
De izquierda a derecha, Juan Francisco, María José, Edurne y yo (foto: Rafael)

5 comentarios:

sushi de anguila dijo...

Amigo Alcázar...Juan Francisco Cerezo es un verdadero lujazo para esta ciudad... Alguna noche de niebla espesa nos pondremos usted y yo el pasamontañas, cogeremos nuestros justicieros detonadores, y haremos saltar por los aires cualquier adefesio de esos que deshonran a nuestras rotondas y no le quedará más remedio a la corporación municipal de turno que poner una gran escultura dedicada a este mariscal de la aventura que tanto hace por enseñarnos a los murcianos las maravillas que atesora el planeta una vez que franqueas los mojones de Beniel... y todo ello cómodamente sentados en la sillica del Moneo...

(creo que el menhir de los rotarios se ha echado a temblar al conocer este plan, jajaja...)

Abrazos dinamiteros...

PD: Ni el Jon Kortajarena ese que las tiene a todas loquicas le puede mojar a usted la oreja cuando se trata de lucir elegantón un buen abrigo al lado de la sin par princesa de los ochomiles....

Luis Alcázar dijo...

Ja, ja, ja. Suscribo todo lo que usted dice excepto lo último sobre el lucimiento de abrigo...
Imagínese a un tipo poco viajado como yo, en una mesa entre dos viajeros impenitentes.

sushi de anguila dijo...

Con la mente también se viaja, y no poco, admirado L.A., y con la velocidad a la que usted procesa con sus meninges, me lo veo muy capaz de alcanzar la velocidad del hiperespacio sin necesidad de abandonar su acogedor butacón...

Y no me sea usted tan humilde, que más peligro tienen los camorristas de la Oktoberfest que esos nativos bonachones de los que se rodea 'Indiana' Cerezo en sus antropológicas expediciones...

Un abrazo cervecero

Conch dijo...

Pos yo te veo rarísimo en la foto, Alcázar. Será porque estás lejos. El domingo noche te veré de cerca, que me ha sugerido Moñino que me una a vosotros.

Luis Alcázar dijo...

El domingo caen unas Jarras seguro. Te recomiendo una sesión previa de omeprazol para combatir los bombardeos de los reclutas...