06 noviembre 2008

Los listillos que apuran en los semáforos




Recupero una de las coartadas de la existencia de esta bitácora: los mosqueos cotidianos. El que hoy me ocupa tiene en el punto de mira a esos conductores que apuran el ámbar, si no el rojo, para ganar unos metros de asfalto. Ser el último en superar un semáforo puede comportar quedarse el último en el siguiente, al que probablemente no se llegue ya con el ámbar encendido. Si esto ocurre atravesando por la mitad una plaza, como la de Díez de Revenga, los apuradores atrapados por el rojo del siguiente semáforo taponan los espacios por que deben circular los que rodean la rotonda. Cada vez que bordeo la plaza para enfilar hacia Isaac Albéniz siempre hay algún listillo que desde Ronda Norte (sentido entrada a la ciudad) ha apretado en el ámbar para evitar detenerse en el semáforo previo a la plaza. Listillo que pocos metros delante debe pararse porque a otros ya les ha cogido el rojo. Listillo que atranca el hueco por el que otros debemos pasar. Listillo al que los policías locales se lo consienten todo. Pero de quienes aunque estén no se espera nada, para qué hablar...
Antes de las obras del aparcamiento de la avenida de la Libertad también ocurría (vídeo: Alcázar)

4 comentarios:

Conch dijo...

A una Díez de Revenga que yo conozco la pilló un poli el otro día saltándose un semáforo en ambarrrrrojo!
"¿Sabe usted por qué la paro?"
"No, ni idea"
"¿De qué color estaba el semáforo?"
"Ámbar"
Bronca al canto, bla bla bla...
"Continúe"
"Gracias, adiós"

Anónimo dijo...

Se puede ir conduciendo y grabando a la vez?
Por cierto hoy es jueves y no has respirado, Helloween

josefco 7 dijo...

es usted un agudo espectador de la sociedad mi querido Alcázar....veo que no ha cambiado

Luis Alcázar dijo...

¡Hombreeee! Don José Francisco, el mejor caricaturista y dibujante que he conocido nunca (habrá otros mejores, quizás, pero no he tenido el gusto de conocerlos). Aún conservo en algún sitio una caricatura que me hiciste hace siglos, en Maristas. Inolvidable aquel día en que saliste a la pizarra y, según garabateabas los primeros trazos, debíamos adivinar cuál de nosotros era el caricaturizado.
En cuanto a la cámara, la llevo adosada a mi mano. La DGT no me puede sancionar...