21 diciembre 2008

"¡Goooooooooooollllllllllll de Seeeeeeñor!"

Hace veinticinco años, a quien me preguntaba que de qué equipo era yo, le respondía sin vacilación: “De España”. Hace veinticinco años yo tenía ocho y vivía en Cehegín.
En el salón de un tercer piso me senté frente a uno de esos televisores de los que salían antenas como las de los transistores. En una sillita con respaldo inclinado y casi sin patas, a ras de losa de mármol. Juraría que con mi bocata de nocilla en la mano, agrietados los dedos aún del baño de tres horas en agua caliente y con un pijama azul, abrigoso, no sabía para qué España tenía que marcarle once goles a Malta. Pero sí que tenía que hacerlo.
Cada dos minutos mi madre me exhortaba a que me fuera a dormir, que ya era tarde. Y yo: “Joooo... Es que está jugando Españaaaa”...
Según iban cayendo los goles mi madre enfatizaba: “Llegan seguro a los doce. Vete a dormir, mañana te lo cuentan en el colegio”...
Hoy, veinticinco años después de aquella noche de nariz fría, he coincidido en un plató de televisión con el narrador del partido. Con quien dijo aquello de: “¡Señor y Víctor, Víctor, ha caído, Señor, ¡Señor, goooooooooooollllllllllll, ¡goooooooooooollllllllllll de Seeeeeeñor! El número 12, señores”. Son las casualidades que a uno le proporciona la vida. José Ángel de la Casa. En Murcia. Justo veinticinco años después. Y le he contado que paso olímpicamente de fotografiarme con la gente popular con la que coincido por causa de mi -nuestra- profesión. Pero esto era una excepción. Una excepción para mi blog, veintinco años después. Como excepcional fue que mi madre me dejara ver el partido hasta el final.
Hace 25 años, él estaba en Sevilla; yo, en Cehegín (foto: Joaquín Martínez)

3 comentarios:

Pedro Moya dijo...

El increíble 12-1 que le endosamos a Malta formará siempre parte de los recuerdos de varias generaciones de españoles, incluidos de quienes no son muy aficionados al fútbol. Yo recuerdo que entonces vivía en Hellín (Albacete) y estaba en plena edad del pavo (13 años). Y sí, siempre asociaremos el décimosegundo y definitivo gol de Juan Señor con el emocionado gallo que a José Ángel de la Casa le salió al cantarlo.
Por cierto, conforme pasan los años, muchos 'futboleros' nos damos cada vez más cuenta de la grandeza de ese comentarista que nos acompañó durante décadas en tantísimas retransmisiones deportivas. Era el locutor perfecto para la televisión: Pausado, sin estridencias, buscaba el detalle oportuno para resaltarlo en su justa medida. Qué diferencia con tantos de los actuales comentaristas que proceden de la radio, y se nota: No paran de hablar y gritar, como si los espectadores no tuviéramos delante las imágenes del partido. Por supuesto, no me refiero ni a ti ni a tus compañeros Martínez y Cervantes, muy buenos periodistas deportivos, por cierto... :)

Luis Alcázar dijo...

Precisamente ese debate es el que yo inicié en la redacción hace unas semanas. Coincido plenamente contigo. Cuando yo narraba partidos en Onda Cero comprobé lo difícil que es. Pero hacerlo bien en la tele creo que es aún más complicado. Juegas con la ventaja de ofrecer las imágenes, pero evitar tics radiofónicos es casi imposible. Yo disfruto mucho cuando me cuentan cosas que no estoy viendo. Mis compañeros son bastante buenos, si bien creo que Joaquín está alcanzando últimamente la perfección.

Anónimo dijo...

ERES POCO CABRON
El de la Foto
Señorrrrrrrrrrrrrrr gol de Señor