15 diciembre 2008

¡Que no se cuele ninguno!...

Ya está aquí. No me refiero al calvo de la lotería, que dejó de serlo (las dos cosas: calvo y de la lotería) en la Navidad de 2006. Hablo del Papá Noel escalador. Del Santa Claus trepador. Del Viejito Pascuero –así lo llaman en Chile- colgante.
Supongo que a medida que se aproxima la Nochebuena se multiplican los ejemplares en los alféizares, balcones y paredes (en éstas, pegados, versión gordinflona de Spiderman). Alguno ya puede distinguirse en edificios de Murcia. ¡Evitemos que se cuelen en las casas!
Al principio, confieso que hasta me hacía gracia. La novedad, vamos. Como homenaje al montañismo incluso. Pero ya opino que el rollizo barbudo está anticuado. Poco original resulta ver el mismo monigote en distintas edificaciones. Así pues, si una ráfaga de viento como las de hoy se llevara a todos los muñecos por delante, favor le harían a las fachadas.
Ejemplar de Papá Noel escalador en la avenida Ronda de Levante (foto: Alcázar)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Señor Alcázar comparto su opinión. No sólo dejaron de hacer gracia hace tiempo, además me parecen absurdos, anticuados y en vez de adornar producen el efecto contrario (para mi gusto).
Me gusta la navidad, pero creo que carece de sentido llenar la ciudad de gordinflones.

Conch dijo...

En el facebook hay un grupo contra ellos del que yo soy miembro, perdón, miembra.

daciano dijo...

A mí ya me parecen de mal gusto, a decir más, una horterada,de hecho hoy he visto un ejemplar y lo comentaba,prefiero balcones iluminados sin estridencias...y Vivan los Reyes Magos!!