17 diciembre 2008

Todo fluye...

Las fotos antiguas tienen algo que me apresa. Me quedo extasiado frente a ellas. Me abstraigo involuntariamente. Acudo, sin moverme, al escenario de la postal. Mis ojos deben de ponerse como los de un hipnotizado de película de dibujos animados. La imaginación se desabrocha y cualquier instantánea me sugiere mil historias fantaseadas. Empiezo a fabular hasta que llego a estar en ese sitio y conocer a los fotografiados.
Es lo que me ocurre, por ejemplo, en los pasillos que comunican las naves del centro comercial Nueva Condomina. La colección de fotografías antiguas de Murcia que hay, tomadas entre los años 1872 y 1959, es hipnotizadora. Distribuidas en grandes paneles, habrá más de doscientas. Yo me puedo detener en una sola más de diez minutos... Dentro de cien años, ¿se detendrá alguien frente a alguna en la que yo aparezca?
En 1918, en barcaza-balsa se cruzaba el río Segura (foto a foto: Alcázar)

3 comentarios:

Pedro Moya dijo...

Además de que, en efecto, son francamente interesantes, esas fotos se encuentran situadas en un lugar estratégico: En los pasillos que conducen a los aseos. Es, por tanto, un sitio idóneo para pararte a mirarlas sobre todo si toca esperar, y siempre que no te veas acuciado por una urgencia, claro.
Pero, sí, algunas instantáneas son muy llamativas, ya que nos muestran a quienes todavía no cumplimos demasiados años lo mucho que ha cambiado la fisonomía de la capital, sobre todo a partir de finales de los años setenta.

sushi de anguila dijo...

Suscribo su primer párrafo, 'Mr aifoun' de principio a fin...mismo síndrome mimético-emulador-identificatorio con su persona que sufrí también en relación al derruible menhir rotario...

Bendita recaída!!!

Nada comno el embrujo de las fotos antiguas... ni las sirenas de Odiseo pueden con él....

Wunderk dijo...

Las fotos antiguas tienen magia. Las miras y remiras y es como si en cualquier momento cobrasen vida esos edificios, esas calles, esas gentes que ya no están pero que sin embargo fueron. Y que ahí parecen estar.