19 enero 2009

En vías de extinción

Quedar atrapado en una cabina a lo López Vázquez es hoy tan improbable como que los políticos abandonen el “y tú más”. Hace por lo menos cinco años que no veo una cabina-habitáculo. Y como la de la imagen, Telefónica ha retirado miles en el último lustro. Y las habría retirado casi todas si no fuera porque debe garantizar unos servicios mínimos de telecomunicaciones (cosas del servicio universal del antiguo monopolio).
Quizás tenga algo que ver que he completado hace poco Los Soprano, pero el caso es que cuando observo a alguien hablar por teléfono en una cabina callejera, pienso: “Asuntos turbios. Seguro. Mafia”. Porque, ¿quién necesita acudir a un teléfono público hoy día? Hemos pasado de ver colas larguísimas frente a una cabina (y padecerlas, sobre todo cuando te tocaba un echamonedas delante) a ver cabinas decorativas, mobiliario urbano desechable. Ya que no las utiliza nadie, que por lo menos alguien las decore...
Espécimen en vías de extinción. Lo Pagán (foto: Alcázar)

3 comentarios:

Lola dijo...

Semana pasada en Pirineos andorranos, más de uno acudía a la cabina para llamar a España. Será la crisis? Hoy en día con scape, móvil, iphone y blackberry, el uso de la cabina es casi exclusivo del rodaje de películas y de los españoles en Pirineos andorranos. Pierdes el móvil y pierdes la agenda! Un drama.
Claro que con esa cabina de la foto de color ROSA, no me extraña que casi nadie las use. Será por si te dicen "julai"? En este caso aunque no seas político también respondes "y tu más".

Conch dijo...

En Alemania son rosas y de encerrarte. Y yo creo que ya nadie te diría julai por eso, no sé.

Lo del rosa creo que es de la foto, Lola. (Sin menospreciar al aifoun)

Silvia dijo...

Pues que quieres que te diga, donde se ponga lo de antaño...Porque no sé vosotros, pero yo disfrutaba de esas 'escapadas' a hablar por la cabina durante largo rato, y esa incertidumbre de quedarme sin monedas en los momentos, quizá, más importantes de la conversación...
Por cierto Luisiño, ya sabrás de mi última decisión periodísticamente hablando...En cualquier caso, una pena que haya tenido que tomarla. En fin, ya te contaré con una birriña y un platillo de pulpo a la gallega enfrente.
Bsx