11 marzo 2009

Empleo vacante: corrector de rótulos

Poca confianza me daría una peluquería que se llamara "El
trasquilón permanente". O un taller que se llamara "El pinchazo
seguro". Pues algo así me ocurre cuando paso por la plaza de la Cruz
Roja y me encuentro con este establecimiento. El elemento compositivo
prefijo "ciber-", con falta de ortografía (ni siquiera emplea la
grafía anglicada "cyber-"). Y esos monstruos malignos de la
mitología escandinava, que en Español acaban en ele, en el rótulo
acaban en elle, como en el idioma noruego. Pero de noruegos, los
dueños del negocio tienen poco. Lo aseguro...

6 comentarios:

Conch dijo...

Cibertroll! La madre del tren!

En el Infante hay una peluquería que se llama P'Al Pelo. No se me ocurrirá ir.

Luis Alcázar dijo...

'Civertroll', que es más grave...

Conch dijo...

Jaja, cierto! menudo lapsus.
Ayer me di cuenta de que paso por ahí todas las tardes de camino al curro.

Alfon Cousteau dijo...

¿Y un restaurante que se llamara Súper Pollón? Existe uno en Piura, Perú. ¿Te acuerdas de la foto que envié? Jejejejeje.

Virginia Quetglas dijo...

Simplemente... Eres la leche!!!

Anónimo dijo...

Querido Alcázar,
Tenga a bien considerar la sugerencia de un post sobre la azafata del José Barnés.
Creo que no desmerecería la criatura entre los contenidos del blog.
Un saludo.