25 marzo 2009

Los ventorrillos

Justo ahora que cumplo el segundo día de mi operación biquini (sin él) de Semana Santa, empiezan a instalar las imitaciones de barraca de la Huerta. En dos semanas a dieta marco tableta, pero no encuentro dos semanas para ponerme. Porque siempre surge algo. Desde la Feria de Septiembre al colesterol de las Fiestas de Primavera no hay dos semanas completas de arroz y pasta integral, agua y zumos. Por más minutos que al día siguiente sude en el parque o esa noche en otra superficie, los michirones forman michelines. El pisto murciano; el bonito con tomate; la tortilla de ajos tiernos; el zarangollo; las migas; el trigoentero; los buñuelos y los paparajotes. Todos se alojan a la altura del ombligo. Hasta que, pasada la Feria, quemada la Sardina y quemado yo de los sardineros, cumplo el primer día de mi operación biquini (sin él) de Verano...
Este año sólo podré disfrutar de la mañana del Bando (foto: Alcázar)

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