24 mayo 2009

Propaganda electoral inservible

Hace poco, un publicitario me comentaba que la incidencia en el electorado de una campaña de propaganda política puede, en el mejor de los casos, modificar la tendencia del voto del 5% de los electores. Yo creo que el porcentaje es aún inferior. La gente que vota escoge votar a una candidatura estimulada por la combinación de razones íntimas, entre las que no creo que esté la incidencia de una determinada campaña de propaganda. Pero nunca se sabe, oye. Si alguien me demuestra lo contrario cambiaré de opinión.
De lo que no hay quien me mueva es de mi idea acerca de los paneles para la colocación de carteles: opino que en ellos, los partidos sólo deberían fijar los actos públicos que celebrarán durante la campaña, a fin de que los electores estén informados. Con un cartel para cada día es suficiente. Nada más. El típico cartel con el eslogan y la foto del candidato me parece prescindible, innecesario. Muchas veces, más que beneficiar al candidato, le perjudica. Más que hacerle un favor le hace una putada.
Estos días observo que hay menos carteles que en otras citas. Incluso vemos menos de ésos, absurdos, que se colocan en las farolas y otros elementos del mobiliario urbano. Estoy seguro de que hasta el 5% de los electores aprueba su ausencia. Podemos sobrevivir sin ellos.
Avenida de los Pinos (foto: Alcázar)

1 comentario:

Conch dijo...

De acuerdo contigo, Luis. Un desperdicio de papel inaudito en los tiempos que corren y que, además, flaco favor le hacen al candidato que acaba con el típico bigotillo, tuerto y con un diente negro (jijiji).

Y la idea de que anuncien los actos la veo genial. Yo, que leo la prensa, me enteré casi de chiripa de que venía Zapatero, y porque es el presi, que de que estuvo Rosa Díez en la Seda me he enterado hoy... teniendo carteles en mi lugar de trabajo.