01 agosto 2009

Los listillos

No suelo digerir bien a los sabelotodo que presumen de poseer una cultura o culturilla en realidad distanciada de la verdadera erudición de otros, que no alardean de ella (a éstos, auténticos sabios, les tolero que se relaman si quieren). Se me indigestan también los que en el desenvolvimiento diario se creen más listos que el resto, a menudo porque el resto cumple cívicamente con las normas jurídicas y usos sociales. Estos galopos, estos pícaros que ninguna gracia me hacen se desmarcan del conjunto con maniobras de las que se enorgullecen, normalmente delante de su achicada pareja o descendencia. Menos, aunque también, ante amiguetes que les dan coba.
La imagen ejemplifica un proceder cualquiera de un listillo cualquiera: Centro Comercial Nueva Condomina. Llenas las plazas de aparcamiento más próximas a la puerta. Solución: estaciono en la parada del autobús. Cuando salgo del coche me digo: “Qué listo soy, copón. Y qué tontos los demás. Si es que soy el mejor...”.
Ejemplos, mil. No hay arreglo. Estamos perdidos (foto: Alcázar)

2 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

A mi de esa calaña (aputarlos a "estirpe" sería demasiada honra) los que me encabronan son los que aparcan en las plazas de minusválidos... bueno, quizá sean tarados mentales y eso lo explicaría todo.

Igual no es mala cosa denunciar esos comportamientos con una iniciativa tan sencilla como hacer una foto del vehículo del infractor y publicarla en Internet, que se vea la matrícula del coche del genares por si alguno llegar a tener verguenza.

Javier Moñino dijo...

Y no sé cómo pijo lo hacen pero es que no les multan, o yo no he visto que lo hagan...

Como bien dices, ellos se creerán los reyes del mambo, pero para mí simplemente son unos macarrillas de tres al cuarto.