20 octubre 2009

Campos, no sea como Alcaraz si no quiere acabar como Braojos

El aún entrenador del Real Murcia no sólo está comprometiendo el curso deportivo del equipo; José Miguel Campos está exponiendo además su porvenir como técnico. Con mudo esfuerzo labró un lento y progresivo ascenso en su profesión. El sentido común presidió sus decisiones cuando relevó a Clemente. Entonces, después de aquellas cinco victorias portentosas, el sentido común le viró hasta ser el menos común. Y si continúa esta tendencia aventuro que ésta es la última vez que trabaja en la Segunda División A.
De Campos me ha decepcionado su concepto de un partido de fútbol. Es la suya -discúlpeseme la pedantería- una consideración aristotélica. El aún entrenador del Real Murcia cree –acaso sin haber leído la Poética- que cada encuentro tiene su planteamiento, nudo y desenlace, y que esas partes de la trama desempeñan funciones independientes, pero contribuyendo cada una al todo narrativo. La confusión, la equivocación de Campos está en no querer anticipar el desenlace, en no arriesgarse a desmontar su malentendida composición de partes, ensamblada y trabada. Porque en un partido de fútbol no hay por qué esperar para trabar el entramado de acciones. Si se espera se corre el peligro de que el rival altere y conmueva el conjunto. Si se aguarda a ensamblar los argumentos se corre el riesgo de que el oponente marque antes que tú o que, si tú lo has hecho antes, el contrario te marque después y empate el partido. Por eso Pedro Pablo Braojos no ha vuelto a entrenar en la Segunda División A desde 2001. Por eso Lucas Alcaraz desciende a esa división a todos los equipos que dirige en la Primera, y pronostico que no volverá a ascender a ninguno.
Uno de los personajes inventados por Isaac Asimov en la novela Fundación, Salvor Hardin, dice en un pasaje: “Para tener éxito, la planificación sola es insuficiente. Uno debe improvisar también”. El aún entrenador del Real Murcia sólo planifica. No improvisa. Que Campos improvise durante un partido resulta ya de ciencia ficción, como la serie del escritor estadounidense de origen bielorruso. Para controlar el partido el entrenador debe analizar la situación de los equipos, dar órdenes a sus jugadores sobre problemas concretos, cambiar tácticas y estrategias y sustituir a unos futbolistas por otros. Sin embargo, Campos parece haberse quedado siempre en el último entrenamiento. Reacciona sólo cuando el susto es de muerte. Y reacciona cada vez más tarde, como una versión devaluada de Alcaraz. Así, el domingo decidió relevar al primer jugador –Natalio- a los 76 minutos; al segundo –Quique-, a los 82; y al tercero –Pedro-, a los 85. Y dado que esto no es improvisar, el Hércules irrumpió en el área del equipo grana justo en los últimos minutos del partido.
Pruebe a anticipar el desenlace, José Miguel. Planifique e improvise. No sea como Alcaraz si no quiere acabar como Braojos. La plantilla es apta para no esperar. Y usted aún está a tiempo, siempre y cuando aspire a que ésta no sea la única vez que trabaja en la Segunda División A.

José Miguel Campos, en segundo término, en el estadio Rico Pérez de Alicante (foto cedida por El Faro, diario que publica hoy este artículo de opinión)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Menudo rollo que has soltado. Jejejejeje. Fúrboh? Quéhloquée? Sr. Alcázar, déjese el fútbol para ese programilla de la 7 y aquí ciérnase a seguir con sus aventurillas italianas o sus denuncias urbanas.

Saludiques

Pedro Moya dijo...

No estoy para nada de acuerdo con el señor anónimo. Luis, me parece muy bien que de vez en cuando nos deleites en tu bitácora con tus artículos sobre lo que es tu especialidad (o una de ellas), el fútbol. Hay quienes valoramos mucho tus opiniones acerca de lo que tenga que ver con el deporte-rey, y en particular sobre nuestro querido Real Murcia.
Estoy de acuerdo contigo en que hay plantilla para aspirar a mucho más, aunque no creo que haya que cargarle toda la culpa del mal comienzo al entrenador: El equipo ha cambiado radicalmente prácticamente de un día para otro, y habrá que darle tiempo. Aunque sé que el tiempo vuela en Segunda División... Estoy convencido de que no tardarán en llegar las victorias, a las que creo que el Murcia ya se ha hecho acreedor, y con ellas el equipo empezará a remontar puestos. Ojalá sea así.

Anónimo dijo...

"El aún entrenador"...hasta allí he leido, ni falta me hace.

Todavia no entiendo que los equipos sean entrenados por entranadores de fútbol, y no periodistas, quienes parecen saber absolutamente todo.....

Javier Moñino dijo...

Como ya te dije, Luis... Lo mejor de de este artículo, desde mi punto de vista, es el envoltorio. Es decir, el estilo con el que escribes y la forma en la que argumentas lo que piensas.

En el fondo, disiento de la mayoría de cosas que dices, sobre todo porque el equipo ha jugado en algunos partidos muy bien al fútbol y porque de los siete empates consecutivos, creo que como mínimo mereció ganar dos, con lo que la situación sería muy diferente.

Tenemos un técnico de la tierra, un hombre correcto y coherente al que la suerte le ha dado la espalda. Tengamos paciencia, la misma que tuvimos con otros técnicos y seguro que este equipo con este entrenador, remonta el vuelo.

Saludos.

Luis Alcázar dijo...

Lamento, señor Moñino y resto de lectores, que una vez más el tiempo, los hechos, me dén la razón. Samper ya ha declarado que si este entrenador sigue planteando los partidos para no ganarlos, lo relevará.