09 octubre 2009

Y dale Perico al torno con las farolas...

Suele ocurrir. Lo raro es que después de padecer obras, el resultado empeore lo que el proyecto pretendía mejorar. En la Gran Vía Salzillo hemos sufrido desde mayo la renovación de las aceras, el alumbrado, el asfaltado y el repintado de la señalización horizontal. He constatado el encabronamiento de la ciudadanía mientras se han ejecutado las obras. También, que el resultado mejora lo que antes había. Pero en mi opinión, no en todo.
Las farolas -eso a lo que ahora se le llama puntos de luz o luminarias- mejoran las anteriores. Sin embargo, la concejalía de Obras e Infraestructuras ha desaprovechado la ocasión de despejar las aceras de pilares y ganar centímetros cuadrados, metros cuadrados para los caminantes. De ello ya hablamos aquí hace un año; aquel posteo, por lo visto, cayó en saco roto. ¿Quizás para la próxima renovación? Quizás.

Instantáneas improvisadas de la Gran Vía (fotos: Alcázar)

1 comentario:

Javier Moñino dijo...

Como ya te he puesto en el Facebook, a mí las nuevas farolas de la Gran Vía... me molan.