15 diciembre 2009

Amigos, conocidos y saludados

Se puede adivinar el porvenir local o regional de un político si cronometramos el tiempo que tarda andando desde la plaza Circular hasta la Catedral. Ha habido -hay- políticos que en el intento no han detenido su marcha en todo Alfonso X, plaza Santo Domingo y Trapería; nadie los ha reconocido, no se han encontrado con ningún prójimo que los saludara. Esta teoría no es mía, pero la saco a colación aquí porque cada vez que cubro ese recorrido me cronometro, y este mes he batido mi mejor marca. Tan cierto como que no lo hago porque pretenda entrar en Política es que en la obtención de un registro u otro influyen múltiples factores. Pero sea el día que sea, sea la hora que sea (salvo en una madrugada como la de la foto), sea el ritmo pedestre que sea, uno puede calibrar su grado de popularidad, pulsar su estimación de amigos, conocidos y saludados transitando por esas aceras. No se trata de hacer “trampa”, porque así mejora el récord hasta el hombre invisible. Yo reanudo el paso cuando el interlocutor dice el primer: “¡Pues nada, me alegro…”. Y no computo el tiempo que dedico a mirar un escaparate o el que invierto aperitivando en el Cafeto. Debe ser un paseo limpio, con la salvedad de que está permitido saludar a quienes sabes que no te pueden ni ver… Éstos, éstas, han sido quienes me han otorgado la plusmarca en diciembre. Hay personas que detestan tropezarse con conocidos cada dos pasos. Odian que Murcia sea “tan pequeña”. Que si no quiero encontrarme con no sé quién; que si ya verás cómo me ve éste; que si lo sabía, ésta le va a contar a éste que me ha visto; que si no me apetece ir a este sitio porque a lo mejor está ésta… Yo disfruto no eludiendo a nadie. Gozo esquivando únicamente al pedigüeño. Y si alguna vez me veo sorteando a alguien o compruebo que mis tiempos descienden, entonces sí que quizás me diga a mí mismo: “Aquí está pasando algo”. Cuatro Esquinas, sentido Santo Domingo (foto: Alcázar)

10 comentarios:

Virginia Quetglas dijo...

Lo que hacen falta en Murcia son pedigüeñas más guapas, entonces tu marca crecería como la espuma de la cerveza que te tomas en el Cafeto... Muaks!

Virginia Quetglas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luis Alcázar dijo...

Ja, ja, ja. Es sabido que el índice de chicas guapísimas es el más elevado de España. En el recorrido no vale tampoco detenerse para hablar con desconocidos, pararse a fin de ganar tiempo mientras se contempla alguna actuación musical o malabarista o hacerse el remolón atándose las cordoneras en los bancos de la plaza de Santo Domingo...

achopijo dijo...

Yo es que mido en hastaluegos, que pararme me provoca ansiedad. También tiene que ver con las personalidades de cada uno... siempre que no hablemos de política, claro... Si te veo por la Trapería un día te paro y te cuento algún coñazo, que hagas tiempo... jejeje.

Abrazo, Luis, gran tema murcianístico.

Luis Alcázar dijo...

Je, je. Yo de Política (y a veces ni eso) ya sólo hablo en campaña electoral, dos o tres días antes de las elecciones. Ya oigo hablar tanto a diario que me aburre, me carga soberanamente. Pero vayamos a cosas serias: también hay ocasiones en que te has parado con alguien y aparece un tercero que, ya conoce a uno, ya conoce a los dos. Y se amplía el grupo. Y se amplia el tiempo, claro. Nos vemos por la Trapería, Yayo

Antonio Rentero dijo...

Amigo Luís, has dado con el termómetro de la popularidad murciana!!!

Lo del crecimiento exponencial del grupúsculo espontáneo da para tratado, tú...

Marta Lozano dijo...

Llevas razón, Luis. Siempre te paras con todo el mundo. Disfrutamos de tu amabilidad y amistad. ¡ Así, nunca llegarás a tiempo a donde vayas !

Marissa dijo...

ooooh, te seguiré por aquí, que me encanta leeeer cosicasss :)

Alérgica a la gomina dijo...

Mmmm...
Este baño de multitudes en paseos concurridos(y su relación directa con a autoestima) no es algo nuevo...
En el XIX se hacía en los Malecones
también conocidos como tontódromos
tonto arriba tonto abajo y se pasa la tarde tan ricamente
¿verdad?

Luis Alcázar dijo...

¡Bienvenida, Marissa! ¡Artistaza!
Alérgica, es totalmente cierto lo que comentas. El tonteo sigue existiendo. Basta con darse un paseíco para comprobarlo...