03 marzo 2010

Pánico a Teresa Rabal


Cada vez que me he cruzado con Teresa Rabal por los pasillos del centro de producción de la televisión autonómica se me ha acelerado el ritmo cardíaco de manera exponencial, gotas de sudor me han surcado la frente, se me han enrojecido las mejillas a lo Heidi y he sentido la fatiga del corredor en baja forma que llega a la meta de la San Silvestre. Ha sido ver a la Rabal y, a rastras, dirigirme a la máquina expendedora de botellines de agua, sentarme en una silla e inspirar y espirar hondamente hasta regresar a mis niveles normales de relajación. Es inevitable que mi organismo reaccione de esta forma. Seguro que un psicólogo haría un tratado de cien páginas y me tumbaría con luz tenue para tratarme. Pero como por fortuna doña Teresa y yo no nos cruzamos con frecuencia, el sobresalto queda en anécdota. Mi organismo no reacciona así a un estímulo sexual rabaliano. No subyace un recuerdo erótico en mi materia gris. Más bien el casi infarto guarda relación con la “explotación” a que me sometió la artista cuando yo era un mengajo, el desgaste a que “obligaba” a la chiquillería, el “deterioro” infantil que provocó la hija de Paco Rabal con una canción “interactiva”. Yo la padecí en una carpa de circo instalada en La Fica, donde ahora se levanta el auditorio y centro de congresos Víctor Villegas. Yo llevaba unos pantaloncicos de pana a los que después de la canción hubo que ponerles rodilleras en el culo. De tanto sentarme y levantarme casi echo la papilla, compuesta de gusanitos naranja tamaño XL, bocata de nocilla y cocacola. Creo que aquella tarde, en lugar de aprender oficios, descubrí el estrés. Levantarme y sentarme no menos de quince veces en poco más de dos minutos… Dios, acabé hasta los huevos y aquel estribillo casi acaba conmigo. Teresa Rabal.

6 comentarios:

sushi de anguila dijo...

jajajajajajajajaja.... a mí me pilló lo de la Tostarrica y tal... qué grande, qué memorable post... qué tío más mítico....

http://www.youtube.com/watch?v=udZ7T38uNGI

Luis Alcázar dijo...

Dios Santo, ¿cómo acabarían los zagales que comieran Tostarrica a todas horas? Ja, ja, ja...
La pena es que no he encontrado un videoclip de la canción de Los oficios, con pequeñajos exhaustos de tanto levantarse y sentarse...

Wunderkammer dijo...

Jajajaja, me parto, qué grande eres Luis. Yo también debí quedar traumatizada con las galleticas que a veces me da por despertarme cantando "¿qué queréis desayunar?" y tal...
Qué recuerdos Sushi, con ese enlace. Aún así qué guapa y qué simpática doña Teresa Rabal... aunque nos hiciera levantarnos y sentarnos tantas veces o estar siempre buscando las cositas del veo-veo...

Quique Baeza dijo...

Esos momentazos en la tele son insuperables Luis.

Anónimo dijo...

Hola Luis, soy la primota, tenía que escribirte para hacerte saber que me he partido de risa jajajajajajaj, por cierto que casualidad que hables de Teresa Rabal, hace unos días que me vino una canción suya a la cabeza y me martillea!!! "mariquilla quilla quilla ma hacen daño los zapatos, porque son de mi abuelita y los guardaba en un cajón........" dios no puedo sacármelaaaaaaaaaaaaa.

Luis Alcázar dijo...

Ja, ja, ja. ¡Hola, Primota, bienvenida! Espero que la maternidad no haya disminuido tus dotes de artista. Ya sabes que me quedé alucinado en La Aduana aquella noche. Tu hermana, por cierto, las ha heredado también.