27 mayo 2010

El formidable proyecto sobre raíles

Es extraño: sólo cuando corro por el perímetro del campus de Espinardo pienso en la magnitud del proyecto del tranvía de Murcia. Si camino o circulo con mi utilitario por otras zonas en las que también se ejecutan sus obras, únicamente veo eso: obras. Pero allí, en el campus, es como si viera más allá. Y me da por pensar que no somos conscientes de la transformación que va a experimentar el municipio cuando se ponga en marcha la línea 1 completa. Al margen de la puntualidad y seguridad que acompañan a este medio de transporte (considerado un "tren de la bruja" hace años por el grupo político que lo rechazó), el hecho de que se teja la unión de las pedanías y municipios cercanos a Murcia con el centro urbano de la ciudad y puntos del extrarradio tales como grandes centros comerciales y las universidades (UMU y UCAM) me resulta formidable. Puede que a finales de año ya podamos subir al tren ligero en la plaza Circular y bajarnos de él para ver al Murcia jugar en el estadio Nueva Condomina contra el Sangonera Atlético; o bajarnos en cualquier facultad del campus de Espinardo; o en Guadalupe; o en Los Jerónimos. Sin contaminar. Y sin hacer apenas ruido.

Mi propensión al pensamiento de corto plazo hace que de momento me conforme con la línea 1. Me abruma imaginar el día en que todas las líneas tengan parada en la estación de ADIF Murcia del Carmen, que será "un gran intercambiador entre autobuses urbanos e interurbanos, 4 líneas de tranvía, 2 de cercanías, trenes de media, larga distancia y alta velocidad (AVE)". Me abruma porque me cuesta pensar en lo que no sé si yo veré.

Así estaba la plataforma tranviaria en el campus de Espinardo hace un par de meses (foto: Alcázar)

1 comentario:

Quique Baeza dijo...

Estoy deseando ese tranvía y que arreglen la estación de El Carmen.