17 mayo 2010

Lo que pasa porque no pasa nada

El payo de la primera foto ha ocasionado que yo llegue a mi trabajo quince minutos más tarde de lo que lo iba a hacer. A otros vecinos les ha provocado retrasos cercanos a la media hora. El colega había estacionado su vehículo a la salida del aparcamiento subterráneo, había cruzado a pie la calle y se había confundido entre la muchedumbre dominical de las Primeras Comuniones. Y tan tranquilo. La grúa municipal y la Policía Local no han aparecido, lo cual no constituye algo noticioso, pero aquí lo consigno. Cuando al menda le ha salido de los cojones reaparecer, por si acaso tenía que ver con él el sonido ininterrumpido de varios cláxones, no sé qué ha argumentado porque la discusión la ha mantenido con los vecinos más indignados. Incluso le han impedido que huyera, pero al comprobar que seguía sin aparecer un solo agente han desistido en su empeño. El nota hasta ha llegado a comentar que no llevaba encima el carné de conducir. El jeta obstaculizaba el paso en un vado permanente, pero no era el único infractor: otros automóviles aparcados en doble fila, como puede observarse más abajo, bloqueaban la salida de los coches aparcados correctamente. Pero nada, aquí nunca pasa nada. Y precisamente por eso, esto es lo que pasa.


4 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

Con la crisis que hay y la falta de ingresos municipales por licencias de construcción, igual habría que empezar a avisar al guardia diciendo "que pasen a recoger 100 € de multa por la calle tal".

Luis Alcázar dijo...

Desde luego, están las arcas municipales como para "perdonar" ingresos.

Lola dijo...

...Y perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores...(el Fisco nunca fue a misa ni conoció Padre Nuestro)
Nuestros benditos políticos, por aquí como solución dicen que utilicemos el transporte público. Lo dicen los que no lo utilizan. Seguimos hablando de payos, colegas, mendas y jetas.

Quique Baeza dijo...

Vergonzoso!