21 diciembre 2010

Cuando el Real Murcia no era una empresa

Nunca he mandado. Mandar, según yo lo entiendo, es decidir sobre la idoneidad de contratar o despedir a alguien. A lo máximo que he llegado es a sugerir. Jamás he tenido la oportunidad de elegir el equipo humano con el que querría trabajar, al que me gustaría coordinar. Sin embargo, ese malogro profesional lo alivia el hecho de que por suerte, personas que lo integrarían ya visten la misma camiseta que yo. Una de ellas es Quique Baeza. En ese fantaseado organigrama siempre figuraría él.

Hoy presenta el trabajo en el que ha ocupado las horas que le ha dejado disponibles la televisión autonómica en los últimos tres años. Y como él sí ha podido elegir a sus compañeros, coautores son Juan Antonio Garre y Pedro García. Lo dije el domingo por la noche en Deportes 7 (minuto 3'30'') y me reafirmo después de haber podido leer ya casi un tercio del primer volumen: es la obra más rigurosa, detallada e impecable que de temática histórico-deportiva he visto en mi vida.

Hojear la “Historia del Real Murcia” (porque ésta sí es la historia del Real Murcia) es retrotraerse a un tiempo que ninguno vivimos, pero que gracias a este libro nos lo imaginamos. La “Historia del Real Murcia” es el retrato de la época del esbozo del club como idea social, como comunidad societaria. Tan distante aquello del mercantilismo actual que cuando he leído las primeras páginas he deplorado (deplorar: sentir viva y profundamente un suceso) esos años iniciales del siglo XX. Y si eso me ha ocurrido a mí, qué no le ocurrirá a los aficionados al Real Murcia mayores de cincuenta años. Estoy seguro de que rezumarán añoranza, melancolía, pena, soledad, tristeza…

La publicación concluye en 1930. Cada página es un dato inédito, una fotografía desconocida, una rareza interesante. Cada página reescribe intentos imperfectos, insuficientes, deficientes (alguno, pagado por la actual sociedad anónima deportiva Real Murcia). Pero, ¡oh, casualidad!: el empeño no patrocinado ha resultado ser el que ha reescrito la historia, el que ha descubierto hechos cuyo peso demoledor ha obligado a reaccionar –acertadamente- en las oficinas de la empresa grana. Por eso el dueño mercantil, Jesús Samper, estará esta noche sentado a la mesa junto a los autores.

Le comentaba yo a Quique este sábado que en el próximo volumen tiene un reto preeminente: relatar qué ocurrió con el Real Murcia en los años de la Guerra Civil. Porque algo debió de ocurrir aunque se suspendiera la Liga. Y me avanzó dos apuntes que me dejaron boquiabierto. Pero todo a su tiempo. Ahora toca leer qué ocurrió de 1903 a 1930.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Se estan cargando al Real Murcia, y de apso a su ciudad a la gente autoctona, maldito progreso que lo unico que ha dado bueno ha sido internet para que pudiera leer este articulo.

Manolo Marín dijo...

De las mejores reseñas que he leído últimamente sobre un libro. Enhorabuena y ¡Feliz Navidad!

Pepe dijo...

Muy bueno.

Lola dijo...

Me gusta leer la expresión 'temática histórico deportiva'. El futbol se asemeja en ocasiones al mundo del famoseo de la moda, donde los top models visten de pantalón corto de corte e inspiración masculina. La prensa deportiva, dedica sus páginas a un futbol de prensa rosa repleto de romances, ataques, amores y desamores. Incluso la temática histórico deportiva casualmente parece tener en ocasiones el mismo hilo conductor de cualquier culebrón venezolano de sobremesa, plagado de ambiciones, poder y aspiraciones financiero ecómicas. Todo ello desde la humildad de lo que es una impresión y opinión mia, resumiendo: los que no se atreven a leer el Hola, leen el As, y los intelectuales no bailan. Más espíritu histórico deportivo. Más juego, estrategia, goles. Más afición. Sin embargo y a pesar de, ¿qué sería el futbol sin esa sal y pimienta.... Un abrazo muy fuerte.