24 julio 2012

Soltereando. Cocina de seducción

Cuando me preguntan que si cocino respondo que sí, que cocino lo que cada día haya cocinado el establecimiento de comidas para llevar… De la micrococina de mi micropiso sólo sé cómo funciona el microondas, que según el chef Juan Luis Buitrago es el calentador de leche peor aprovechado. La explicación es sencilla: en esto de la manducatoria sostengo que hay que acudir a los profesionales. Si se puede, claro, porque a este paso no voy a poder asomarme al Marcha y Pasa, La Olla o al Pepe del Cornijal. Por no hablar ya de aproximarme a una barra o a una mesa con mantel. El tatuaje cervical de la cajera de Mibarra tendré que contemplarlo desde la calle, demasiado lejos para apreciar la lindura… de esa ancla. Menos mal que mi madre me asegura que siempre podré acudir a su plato. Caldero no hay más que uno.


Este julio me he colocado el mandil y he participado en un curso de cocina. De cocina de seducción. Acaso porque sin amar y sin yantar nadie puede pasar. Y he aprendido cosas como que se elaboran croquetas de olivas; que en una gamba se puede meter una almeja con trocitos de tomate, puerro y pepinillo; que una crema de espárragos, dátiles y crujiente de berenjena aviva la libido; o que la canela, la pimienta en grano y el clavo le van bien al brownie. Cosas que no cocinaré nunca, pero que sí contaré para seducir. Para innovar en mi método. Innovación. Eso en lo que debe haber “conocimiento, orden y pasión”, según Ferran Adrià traducido.


En mi vida he cocinado para una chica. Me conozco, sé que no acabo ni el aperitivo. De una cena “romántica”, a las tías les suele gustar más la envoltura que lo envuelto. Y para envolver, yo prefiero cenar fuera. En silla alta. La baja me da sueño. Y en casa, sólo beber. Y si la invitada tiene hambre, ofrecerle lo que haya quedado del establecimiento de comidas para llevar…
(Columna publicada en La Verdad de Murcia el 24/07/2012)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Miriam se llama la cajera de mibarra. Le he hecho saber de tí y tu publicación y ha quedado gratamente sorprendida. Gracias, me comenta...

Anónimo dijo...

Que por cierto, y todo sea dicho, es la sobrina del dueño, J.V.

Luis Alcázar dijo...

Gracias, anónimo. Estas columnas salen así, tal cual, naturales, sin la obligación de saber cómo se llama algún aludido (aludida, más bien). Hoy ya me ha comentado que alguien le había comentado que habían escrito de ella en algún sitio... Ya le he dicho que como recuerdo para sus nietos le llevaré un ejemplar del periódico. ;-)

BebesChic dijo...

luis hijo, cuando t apuntes a esos cursos avisame!!! que yo tambien quiero aprender a cocinar esos manjares!!
muakisss